Kade nació desde el corazón y lleva consigo una historia de amor, maternidad y conexión. Su nombre es un tributo a Kanela, mi fiel compañera durante más de 14 años, quien llenó mi vida de alegría y momentos inolvidables. Es una mezcla de las primeras letras de nuestros nombres, simbolizando la unión de recuerdos felices y un nuevo comienzo.